Imaginar un futuro intentando olvidar un pasado doloroso, pensar en todo lo que pudo ser y no fue, el sentimiento que deja un vacío irreparable en los corazones y no solo ahí, sino también en cada uno de los hogares en el que afecto el Covid-19, dejando huérfanos de padre, madre o en algunos casos de ambos a niños que todavía no saben afrontar la vida y que viven deseando poder despertar de esta pesadilla.

Este es el caso de Graciela Palma Córdova (16) y su hermano menor Dylan Palma Córdova (9), quienes quedaron huérfanos de padre un 8 de agosto del 2021 debido a una complicación y desatención del Covid-19. Graciela, una adolescente tímida y callada, pero, de un gran corazón y Dylan, risueño y optimista tratando de vivir una niñez complicada.

Ellos vivían en el distrito de San Juan de Lurigancho en un pequeño departamento a pocas cuadras del Museo Ruricancho, pocos meses después se mudaron a Cuzco, la tierra natal de su madre Jenny Córdova Gómez quien solicito un préstamo de dinero para poder mandar a construir una pequeña casa para ella y sus hijos.


Jenny llevaba casada más de 9 años con Cesar Palma Aguilar, el padre de sus dos hijos, quien se dedicaba a transportar personas en su moto taxi, él era el único sustento económico para su familia ya que Jenny se dedicaba plenamente en el cuidado de Graciela y Dylan.

                                                  


                                                          Fuente: Facebook

 

Jenny ahora viuda comenta que fue un golpe muy duro para ella y su familia, tanto en lo emocional como en lo económico, esto fue lo que dijo:

“Nos dejó en cero, yo sola en la capital, no sabía qué hacer para alimentar a mis hijos, él era el que traía dinero a la casa, por eso volví a mi ciudad natal”.

Hoy por hoy gracias a la Ley N° 31405 promovida por el MIMP (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables), Graciela y su hermano gozan de un bono de 200 soles entregado por INABIF (Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar) a niños, niñas y adolescentes que se encuentran en condición de orfandad a causa del Covid-19.

Se estima que el Perú un aproximado de cien mil niños han perdido a uno de sus padres durante la pandemia, según Sergio Tejada Lindo quien es el director ejecutivo de INABIF, reconoce que podrían ser más de cien mil niños que necesitan este subsidio y están siendo desatendidos, sin embargo, ya existen 25 mil familias que están registradas, también Sergio comenta que la meta de este año es llegar a las 80 mil familias ayudadas.

Por lo pronto Jenny trabaja de estilista en una pequeña peluquería en Cuzco, mientras Graciela y Dylan estudian, Jenny también acepto la ayuda psicológica por parte de INABIF para sus hijos y para ella, nos comenta que sus dos retoños son el único motivo que necesita para salir adelante.